martes, 11 de agosto de 2009

Criminologia

Los narcosatánicos


Hace ya algunos años fue muy sonado el caso de un grupo de narcotraficantes pertenecientes a una secta que realizaba rituales satánicos, todo con el objeto de obtener mas "poder". Tal vez el miembro mas conocido sea Sara Villareal Aldrete, "la narcosatanica". Pero ella no era la principal, tan solo fue una de las sobrevivientes.
Desde el rancho Santa Elena, ubicado en Matamoros, Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino, pero esta era solo una de sus facetas.
En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante la práctica de un ritual afroamericano conocido como Palo Mayombe. Constanzo y su grupo habían convertido el rancho en una verdadera casita de los horror.El 9 de abril de ese mismo año, David Serna Valdez, uno de los miembros de la secta, conducía su camioneta rumbo a Reynosa cuando fue detenido por un reten para una inspección de rutina. Serna Valdez es arrestado al encontrar marihuana y una pistola calibre 38 dentro del automovil. Después de un largo e intenso interrogatorio, acepta sus vínculos con el narco, de donde, a donde y como transportaban la droga. Pero no solo eso, también habló sobre los rituales "satanicos" que se llevaban a cabo dentro del rancho.La policía no cree mucho, pero al tener la información sobre las drogas decide registrar el rancho. Una vez ahi, hallan lo que ya se esperaban, unos ciento diez kilos de marihuan, pero había algo mas, algo que no se esperaban. En el interior de la casa había un caldero de hierro que emitía un hedor pestilente. Al revisar el interior, cubierto de sangre seca, hallaron un cerebro humano, colillas de cigarros, 40 botellas vacías de aguardiente, machetes, ajos y una tortuga asada. No solo eso, alrededor de la casa encontraron una fosa común con doce cadáveres descuartizados, a los que les habían extirpado el corazón y el cerebro, probablemente en alguno de los rituales previamente mencionados. Entre los cadavaeres estaba el de Marhak Kilroy, un estudiante de medicina desaparecido en marzo de 1989 al que habían amputado las dos piernas y extirpado el cerebro, y con parte de cuya columna vertebral el líder del grupo se había fabricado un alfiler de corbata que le servía de amuleto.
La policía detiene en ese mismo instante a los habitantes de la casa quienes señalan a Adolfo de Jesus Constanzo, "el Padrino", de veintisiete años de edad como el lider de la secta.
Todo comienza en1980, cuando Constanzo comienza a vender sus servicios como mayombero en Miami, trasladándose posteriormente a México en donde tiene un gran éxito con sus trabajos de magia negra. Su excelente reputación entre las altas esferas le sería debida a los poderes mágicos que le eran atribuidos, al misterio que continuamente le rodeaba y a su carismática personalidad.Los rituales de purificación, o limpias, y de protección, le proporcionan de ocho mil a cuarenta mil dólares entre sus clientes, la mayoría, importantes personalidades americanas.Ávido por obtener más poder comienza a efectuar sacrificios en sus rituales, para dar mayor sensacionalismo y espectáculo, siempre ayudado por una joven que se convertiría en su musa y amante, la estudiante de veinticuatro años Sara Aldrete.
Sara se convierte en gran sacerdotisa del culto y participa activamente en todas las sangrientas ceremonias.Adolfo convence a su gente de que si siguen al pie de la letra lo que él les dice seran invencibles. Dentro de un caldero había que mezclar sangre, miembros humanos mutilado y algunos ingredientes secretos. De preferencia debería de incluir algun o algunos cerebros humanos. Pero no cualquier cerebro, el de algun asesino o maniaco siempre funcionaría mejor. La víctima debería ser blanca, ya que los hombres blancos son mas influenciables y ésto es crucial para el futuro control del alma del difunto.
Para terminar, los participantes beben el contenido del caldero.
Finalmente, el 6 de mayo son descubiertos en el Distrito Federal. Atricherados en un edificio ubicado en la calle de Sena comíenzan a intercambiar disparos con la policía.Constanzo, acorralado y desesperado, ordena un suicidio colectivo. Solamente tres personas sobreviven, entre ellas Sara Aldrete.
Según las aterradoras declaraciones de Sara, ella misma llegó a torturar a algunas víctimas, entre ellas Gilbert Sosa, un traficante de drogas. Delante de los demás miembros del culto ordenó que se le colgase del cuello, con las manos libres para que pudiese sobrevivir agarrándose a la cuerda. Luego lo sumergió en un barril de agua hirviendo, mientras le arrancaba los pezones con unas tijeras.
Confesaría además otros crímenes brutales, como en el que uno de los miembros de la secta mantiene a la víctima con vida después de haberle cortado el pene, las piernas y los dedos de las manos. Le abre el pecho de un machetazo y le agarra el corazón sin desprenderlo, lo muerde a dentelladas mientras el moribundo lo mira agonizante.Más tarde negaría su participación en los desquiciados rituales, asegurando que el Padrino la retuvo contra su voluntad al haberse descubierto la matanza de Matamoros.
Sara sigue cumpliendo una condena de 50 años de carcel por homicidio.

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