miércoles, 14 de octubre de 2009

Los cuatro dedos de Maria Reiche



Victoria María Reiche Grosse Neuman nació en Dresden el 15 de mayo de 1903 y se graduó en matemáticas con un tesis sobre conjuntos matemáticos, y posteriormente en astronomía en las Universidades de Hamburgo y Leipzig.

La señora Reiche llegó a Perú en 1932 escapando, según contó, de una familia dominante. Fue contratada por dos años, después de contestar un pequeño anuncio que había aparecido en la prensa alemana en el que se solicitaba una institutriz para el cónsul alemán en Cuzco. Al término del contrato, en 1934, se encontraba en Lima sin empleo. Para poder sobrevivir dio clases de gimnasia. Una feliz casualidad quiso que se encontrara con el gran arqueólogo peruano, el doctor Julio Tello, quien le encargó algunas traducciones. Por medio de este último conoció a Paul Kosok quien la puso al tanto sobre las investigaciones en Nazca.

Un frenesí espontáneo por descifrar los secretos de las “ciudades perdidas” y de los vestigios ciclópeos de las culturas precolombinas embargó a Marí Reiche. Pero no pudo viajar a Nazca hasta 1946, porque durante la Segunda Guerra Mundial no se permitía los alemanes que vivían en Perú salir de Lima.Excepto por viajes para dar conferencias y por visitas al médico (al final de sus días estaba casi ciega y sólo podía distinguir los contornos), no dejó Nazca desde entonces.

En un principio era conocida como “la gringa loca”. Ahora, con glaucoma y artritis avanzadas está confinada un laboratorio donde continúa haciendo mapas, ayudada por un asistente peruano.

Con fondos de los gobiernos de Alemania Occidental, Suecia y Perú, construyó dos torres de observación, una de 4 metros y otra de 8, y compró cuatro motocicletas. Con su propio dinero paga a tres guardias para patrullar la zona. Tanto las torres como los guardias tienen como objeto impedir que los turistas pisen las líneas.

La señora Reiche desarrolló las teorías de Kosok, pues creía que los pobladores de Nazca utilizaban el enorme calendario con fines astronómicos y agrícolas. El pico del colibrí de cincuenta metros de largo, por ejemplo, apunta a la posición del Sol el 22 de diciembre, o sea el solsticio de verano en el hemisferio Sur. Para María Reiche, los cuatro dedos del mono representan las fases de la Luna, mientras que la araña está relacionada con la constelación de Orión. La señora Reiche piensa que los antiguos peruanos utilizaron su “calendario astronómico” como un almanaque agrícola, para predecir eclipses o para saber cuándo se llenarían los lechos de los ríos con aguas del deshielo de los Andes; para decidir cuándo plantar y cosechar, para determinar cuántos días quedaban del invierno…

“Hicieron un calendario de grandes dimensiones que pudiese durar siempre, de manera que un ejército invasor estuviese en condiciones de marchar sobre él sin dañarlo”.


Ella llegó al Perú, contratada para ser la tutora de los hijos de un matrimonio peruano-alemán residente en Cuzco. Ella en esa localidad, tuvo un accidente (se le incrustó una espina) en el dedo de una de sus manos. Como no le prestó mayor atención a la herida, esta se infectó y hubo necesidad de amputar el dedo. Muchos años después, durante los primeros sobrevuelos de la doctora, descubrió la figura del mono. Se sobrecogió al identificar, que al mono, le faltaba un dedo en una de las manos...como si también lo hubieran amputado. Esto la marcaria profundamente y le haría confirmar sus sospechas de que aquello era la señal definitiva de su destino ...los Nazcas, esperaban la venida de la Dama del Desierto.

Paso años patrullando el desiero por las nochescon un rifle para asegurarse que nadie intentaba destruir sus amados dibujos. Finalmente el gobierno de perú reconoció todos sus meritos y le ofreció la habitación de un hotel para que pudiera pasar las noches allí, ella que durante años habia sobrevivido en una pequeña cabaña construida por ellla misma.

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